En tierra batida y con las pilas puestas es sencillamente difícil de ganarle. Una semana después de llevarse su quinto Masters 1000 de Montecarlo, Rafa Nadal sumó otro triunfo histórico. Derrotó a David Ferrer y se hizo con su quinto torneo de Barcelona consecutivo, convirtiéndose de esta manera en el primer jugador que consigue tal gesta.

El número uno mundial venció en una hora y 46 minutos de juego a su compatriota David Ferrer por 6-2, 7-5.

"Nunca imaginé algo así. Ganar nuevamente en Barcelona, en mi casa, en mi club y en un torneo tan importante, es increíble".

"Este ha sido lejos mi mejor partido del año en tierra batida. David jugó muy bien y estuvo muy agresivo. Fue difícil tomar el control del encuentro y tuve suerte de que no se me fuera el segundo set".

En cuanto a David, el dijo que "el segundo set estuvo muy abierto. Mi servicio no estuvo muy bien y carecí un poco de chispa, pero me iré feliz y con muy buenos recuerdos porque sé que estuve jugando un buen tenis y muy regular".